Hablaremos sobre el centro de nuestro sistema, que es el Sol, y también del último planeta, Neptuno

El sistema solar es el conjunto de astros que giran alrededor del Sol, nuestra estrella. Está formado por ocho planetas, sus lunas y muchos otros cuerpos como asteroides, cometas, planetas enanos y polvo cósmico.

Todo se mantiene unido gracias a la gravedad del Sol, que actúa como el “centro” de este gran sistema.

El Sol

Foto: NASA/SDO

El primer cuerpo del sistema solar es el Sol.
Sus características son:
Es una estrella de tipo enana amarilla compuesta principalmente de hidrógeno y helio. Su energía proviene de reacciones de fusión nuclear que producen luz y calor, permitiendo la vida en la Tierra. Representa el 99.8% de la masa total del sistema solar. Su superficie visible, llamada fotosfera, tiene temperaturas cercanas a los 5,500 °C, mientras que su núcleo supera los 15 millones de grados.

Su nombre se debe a: La palabra latina Sol, que proviene del dios romano del sol, Sol Invictus, asociado con el poder y la luz que vencen a la oscuridad.

Viene de: Antiguas civilizaciones que veneraban al Sol como una divinidad central. En diversas culturas ha sido símbolo de vida, energía, fuerza y renovación. Por su importancia, siempre se le dio un nombre asociado a dioses solares o figuras supremas.


Neptuno

Foto: NASA/JPL

El octavo planeta del sistema solar es Neptuno.
Sus características son: es un gigante helado similar a Urano, de color azul intenso debido al metano en su atmósfera. Tiene vientos extremadamente rápidos, los más veloces del sistema solar.
Su nombre se debe a: Neptuno, el dios romano del mar.
Viene de: Su color azul profundo, que recordaba el océano.